Clara Brugada destacó la atención brindada a más de 5 mil 600 personas durante 2026, la ampliación de los albergues y la colaboración con más de 40 organizaciones para facilitar el acceso a salud, educación, orientación jurídica y acompañamiento psicológico.
La Ciudad de México avanza en la construcción de un modelo integral para atender a las personas en situación de movilidad humana, mediante acciones que combinan alojamiento, servicios de salud, educación, orientación administrativa y acompañamiento para la integración comunitaria.
Durante la inauguración de la reunión de la Coalición de Alcaldes de las Américas para la Migración, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó los principales avances de la capital y destacó que la estrategia se desarrolla en coordinación con organizaciones civiles, universidades, albergues, parroquias, colectivos y organismos internacionales.
La mandataria señaló que la política capitalina busca evitar que los trámites administrativos se conviertan en obstáculos para acceder a servicios esenciales, especialmente cuando se trata de niñas, niños, mujeres y familias que requieren protección.
Más de 5 mil 600 personas atendidas durante 2026
En el primer semestre del año, el Gobierno capitalino brindó atención a más de 5 mil 600 personas en contexto de movilidad, mediante servicios de alojamiento, atención médica, acompañamiento psicológico y vinculación con programas públicos.
El modelo no se limita a responder ante emergencias. También contempla mecanismos de seguimiento para identificar las necesidades particulares de cada persona o familia y facilitar su proceso de integración en la ciudad.
Brugada explicó que se puso en operación una ventanilla de primer contacto, mediante la cual se elaboran diagnósticos personalizados y se canaliza a las personas hacia los servicios correspondientes.
También funcionan brigadas humanitarias que llevan atención directamente a hospitales, espacios públicos, refugios y albergues, lo que permite acercar los servicios a quienes no pueden trasladarse fácilmente a una oficina gubernamental.
Albergues amplían su capacidad de atención
La jefa de Gobierno informó que la ciudad duplicó los espacios disponibles en refugios y albergues públicos.
Estos centros ofrecen alimento, alojamiento temporal, atención médica y acompañamiento psicológico, además de orientación para realizar trámites o acceder a otros programas.
La administración capitalina también ha trabajado en la ampliación y remodelación de los albergues Vasco de Quiroga y Coruña —antes González Bocanegra—, así como en el desarrollo de nuevos espacios para elevar gradualmente la capacidad de alojamiento de la red pública.
El objetivo es ofrecer alternativas institucionales y evitar que las personas migrantes tengan que permanecer en campamentos improvisados o en condiciones que pongan en riesgo su salud y seguridad.
Una llave para acceder a servicios
Entre las herramientas desarrolladas por el Gobierno local se encuentran el Padrón de Huéspedes y la Llave Huésped.
El registro permite identificar a las personas que viven temporal o permanentemente en la capital y facilitar su vinculación con servicios públicos, independientemente de su nacionalidad o situación administrativa.
Más de 6 mil personas originarias de aproximadamente 45 países ya forman parte del Padrón de Huéspedes de la Ciudad de México.
La Secretaría de Gobierno ha presentado esta herramienta como parte de un modelo que busca generar estabilidad e inclusión, en lugar de limitarse a ofrecer asistencia inmediata.
El esquema también contempla una Mesa Permanente de Salud y Movilidad Humana, así como un protocolo especializado para atender a mujeres en situación de movilidad que hayan enfrentado violencia de género.
Educación para niñas, niños y adolescentes
La estrategia capitalina incluye acciones para incorporar a niñas, niños y adolescentes migrantes al sistema educativo.
Durante 2026, cerca de 320 menores en contexto de movilidad fueron vinculados con escuelas de la Ciudad de México, de acuerdo con los datos presentados por la administración local.
Brugada sostuvo que la falta de documentos o la situación migratoria de una familia no debe impedir que una niña o un niño pueda estudiar o recibir atención médica.
La política parte del principio de que el acceso a derechos fundamentales debe garantizarse mientras las familias resuelven sus procedimientos administrativos.
Gobierno trabaja con más de 40 organizaciones
Uno de los elementos centrales del modelo es la colaboración con la sociedad civil.
Más de 40 organizaciones, parroquias, universidades, colectivos, albergues comunitarios, voluntarios y organismos internacionales participan en las labores de orientación, alojamiento y acompañamiento.
Esta coordinación permite ampliar la capacidad institucional y aprovechar la experiencia de agrupaciones que llevan años trabajando directamente con personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo.
Brugada señaló que la política pública se construye “codo a codo” con estas organizaciones, reconociendo que la atención a la movilidad humana requiere una respuesta colectiva y no únicamente gubernamental.
Preparan un Centro Multiservicios
Entre los siguientes pasos se encuentra la creación de un Centro Multiservicios de Atención a la Movilidad Humana.
El proyecto busca concentrar en un mismo espacio orientación jurídica, servicios de salud, vinculación laboral, apoyo para encontrar vivienda y acceso a programas sociales.
La propuesta reduciría los traslados entre distintas dependencias y facilitaría que cada persona pueda conocer y ejercer sus derechos mediante una ruta institucional más sencilla.
El centro también permitirá fortalecer la coordinación entre el Gobierno de la Ciudad de México, organismos internacionales y organizaciones especializadas.
Ciudades de América comparten soluciones
La reunión de la Coalición de Alcaldes de las Américas congregó en la capital a autoridades y representantes de 12 ciudades para intercambiar experiencias sobre inclusión, refugio y atención humanitaria.
El encuentro forma parte de una agenda regional que reconoce que, aunque las políticas migratorias suelen ser definidas por los gobiernos nacionales, son las ciudades las que atienden directamente muchas de sus consecuencias.
Los gobiernos locales reciben a las familias, gestionan albergues, ofrecen servicios médicos, incorporan a menores en las escuelas y promueven oportunidades de integración laboral y comunitaria.
Por ello, Brugada planteó reforzar la colaboración entre ciudades y construir redes que permitan compartir protocolos, información y experiencias exitosas.
Una ciudad que reconoce su historia migrante
La jefa de Gobierno recordó que la Ciudad de México ha sido construida por distintas generaciones de personas migrantes, provenientes tanto de otras entidades del país como de diferentes regiones del mundo.
En la última década, la población extranjera residente en la capital aumentó cerca de 50 por ciento. Una parte importante procede de países del continente americano, incluido Estados Unidos.
Esta diversidad ha contribuido a la vida económica, cultural, académica y comunitaria de la ciudad.
La política presentada por Brugada busca responder a esa realidad mediante un modelo que permita a las personas comenzar una nueva etapa, acceder a servicios y participar en la vida de las comunidades que las reciben.
CDMX apuesta por una atención basada en derechos
El Gobierno capitalino sostiene que la movilidad humana debe atenderse desde la dignidad, la cooperación y la inclusión.
Los avances presentados muestran una estrategia que combina respuestas inmediatas, como alojamiento y atención médica, con medidas de integración de mayor alcance, entre ellas educación, regularización administrativa y vinculación con oportunidades laborales.
El reto será ampliar la capacidad institucional y garantizar que los servicios lleguen a todas las personas que los necesitan. Sin embargo, las ventanillas de atención, las brigadas humanitarias, el Padrón de Huéspedes y el trabajo conjunto con organizaciones ya ofrecen una base para consolidar el modelo.
Desde la Coalición de Alcaldes de las Américas, la Ciudad de México busca compartir esta experiencia y promover una cooperación regional que coloque en el centro la dignidad y los derechos humanos.
Con información del Gobierno de la Ciudad de México y El Universal.
