La expansión llevará por primera vez el sistema público de bicicletas hacia tres nuevas alcaldías y elevará la infraestructura hasta mil 111 cicloestaciones. La medida forma parte del Plan Ciclista de Clara Brugada, que busca conectar el oriente y sur de la capital con una red de movilidad más amplia.

Durante años, mirar el mapa de Ecobici dejaba una sensación bastante clara: mientras más lejos del centro de la Ciudad de México, más difícil era encontrar una bicicleta pública.

Eso está a punto de cambiar.

El sistema llegará por primera vez a Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan, tres alcaldías que se incorporarán a las seis donde actualmente existe cobertura: Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo. Con ello, Ecobici tendrá presencia en nueve de las 16 demarcaciones capitalinas.

La expansión contempla llevar la red hasta 15 mil bicicletas y mil 111 cicloestaciones, frente a las aproximadamente 9 mil 300 bicicletas disponibles actualmente. La licitación toma como referencia 687 estaciones existentes, por lo que se incorporarán 424 nuevos puntos de préstamo y devolución.

Para quienes viven al oriente y al sur de la ciudad, la noticia significa algo bastante sencillo: Ecobici comenzará a dejar de ser un sistema asociado principalmente con colonias céntricas para convertirse en una opción de transporte disponible en zonas mucho más amplias.

Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan entran al mapa

Las tres nuevas alcaldías representan probablemente el cambio más importante de esta etapa.

Ecobici había crecido durante sus últimos procesos de expansión hacia zonas de Álvaro Obregón, Azcapotzalco y Coyoacán, pero seguía concentrándose principalmente en una franja central de la capital.

Ahora dará un paso hacia territorios con dinámicas de movilidad muy diferentes.

Iztapalapa representa la entrada directa hacia el oriente.

Iztacalco permitirá ampliar la conexión con corredores que ya se encuentran relativamente cerca de la zona central.

Y Tlalpan abre la posibilidad de extender la red hacia el sur y conectar con nueva infraestructura ciclista que el Gobierno capitalino desarrolla alrededor de Calzada de Tlalpan, División del Norte, Taxqueña y otras vialidades.

El cambio coincide con una de las prioridades planteadas por la administración de Clara Brugada desde la presentación de su Plan Ciclista: llevar la bicicleta pública hacia zonas donde actualmente su disponibilidad es mucho menor.

De 9 mil 300 a 15 mil bicicletas

La nueva etapa llevará a Ecobici hasta una flota total de 15 mil unidades.

Si se toma como referencia la flota actual de aproximadamente 9 mil 300 bicicletas, el sistema incorporará alrededor de 5 mil 700 unidades adicionales.

La infraestructura física también crecerá de manera importante: la licitación contempla llegar a mil 111 cicloestaciones, 424 más frente a las 687 consideradas como base del nuevo contrato.

El crecimiento no consiste únicamente en colocar más bicicletas dentro de los mismos barrios.

El objetivo es ampliar territorialmente la zona donde pueden comenzar y terminar los viajes.

Ese detalle es esencial para que un sistema de bicicletas compartidas funcione.

Una bicicleta resulta mucho menos útil si existe una estación cerca de casa, pero ninguna cerca del trabajo, la escuela, el Metro o el destino final.

Mientras más densa y conectada sea la red, mayor es la posibilidad de utilizar Ecobici como transporte cotidiano y no solamente recreativo.

La bicicleta pública comienza a mirar hacia la periferia

Durante la presentación del Plan Ciclista 2025-2030, el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, reconoció que la expansión debía dirigirse precisamente hacia sectores donde el sistema tenía menor presencia, especialmente el oriente, sur y norte de la ciudad.

La incorporación de Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan comienza a materializar esa intención.

Y modifica la lógica territorial de Ecobici.

Hasta ahora, alguien podía utilizar fácilmente una bicicleta para desplazarse entre Roma, Condesa, Centro, Polanco, Del Valle o zonas de Coyoacán.

La siguiente etapa busca ampliar esa posibilidad hacia lugares que durante años permanecieron prácticamente fuera del mapa.

La apuesta es importante porque una política de movilidad sustentable pierde parte de su impacto si está disponible principalmente para zonas con mayor infraestructura y servicios.

Ecobici cumple 16 años con su mayor salto territorial

El sistema comenzó operaciones en 2010 y desde entonces ha pasado por distintas etapas de expansión y renovación.

Para 2025, el propio sistema reportaba más de 9 mil 300 bicicletas distribuidas en 689 cicloestaciones de seis alcaldías, y se describía como el sistema de bicicletas compartidas más grande de Latinoamérica.

La nueva licitación establece ahora un tamaño considerablemente mayor.

Más allá del número de bicicletas, el salto hasta nueve alcaldías representa una transformación relevante porque extiende el radio de cobertura hacia zonas donde viven millones de personas.

Ecobici pasa así de una etapa de consolidación del servicio central a otra donde el reto será demostrar que puede funcionar con la misma eficiencia en una superficie mucho mayor.

Una bicicleta no sirve de mucho si no está conectada

La expansión de Ecobici ocurre dentro de un proyecto más amplio.

El Plan Ciclista 2025-2030, presentado por Clara Brugada, contempla construir 300 kilómetros nuevos de ciclovías y dar mantenimiento a los 553 kilómetros que ya existían cuando fue anunciado el programa.

La estrategia incluye también 50 nuevos biciestacionamientos, infraestructura de conexión con otros sistemas de transporte, biciescuelas y acciones de seguridad vial.

La relación entre esos proyectos es fundamental.

Agregar bicicletas sin infraestructura segura puede aumentar la disponibilidad del servicio, pero no necesariamente generar más viajes.

Una persona puede tener una estación frente a su casa y aun así decidir no utilizarla si el trayecto implica circular entre automóviles a alta velocidad.

Por eso la expansión necesita avanzar junto con ciclovías, cruces seguros y conexiones con Metro, Metrobús y otros sistemas.

El objetivo es que Ecobici funcione como transporte, no solamente como paseo

El Gobierno capitalino ha insistido en modificar la percepción de la bicicleta como una actividad únicamente deportiva o recreativa.

Durante la presentación del Plan Ciclista, Semovi señaló expresamente que la bicicleta debe entenderse como un sistema de transporte y que la infraestructura necesita formar circuitos conectados capaces de llevar a las personas de un origen hacia un destino.

Ecobici funciona precisamente bajo esa lógica.

Una persona registrada puede retirar una bicicleta en una cicloestación y devolverla en otra, con viajes ilimitados de hasta 45 minutos dentro de los planes ordinarios.

Actualmente, la membresía anual estándar cuesta 588 pesos, mientras existen también opciones de uno, tres y siete días y planes anuales con beneficios adicionales.

La expansión territorial podría hacer ese esquema atractivo para nuevas personas que hasta ahora simplemente no tenían estaciones suficientemente cerca.

La verdadera transformación puede ocurrir en los viajes cortos

No todos los desplazamientos en una ciudad necesitan resolverse mediante Metro, automóvil o autobús.

Muchos viajes tienen una distancia suficientemente corta para realizarse en bicicleta.

Ir de una estación de Metro hasta la oficina.

Trasladarse de casa a una universidad.

Conectar dos líneas de transporte.

Recorrer unos cuantos kilómetros para hacer una compra.

O completar ese último tramo que suele convertirse en la parte más incómoda de un viaje.

Ahí es donde los sistemas de bicicletas compartidas pueden tener mayor utilidad.

La expansión hacia nuevas alcaldías abre la posibilidad de que Ecobici funcione como complemento de otros sistemas de Movilidad Integrada y no como una red aislada.

El Plan Ciclista incluye justamente nuevos biciestacionamientos en puntos conectados con Metro y Metrobús, entre ellos zonas como Huipulco, Taxqueña y Universidad.

Calzada de Tlalpan será una pieza importante

La llegada de Ecobici hacia el sur ocurre paralelamente a una ampliación importante de infraestructura ciclista alrededor de Calzada de Tlalpan.

Semovi ha planteado conexiones transversales mediante corredores como Lorenzo Boturini, Eje 5 y Eje 6 Sur, Miguel Ángel de Quevedo, Taxqueña y División del Norte hacia Coapa.

Eso puede ser especialmente relevante para la expansión hacia Tlalpan e Iztacalco.

Una red de bicicletas públicas necesita precisamente ese tipo de corredores para que las estaciones no se conviertan en islas desconectadas.

La infraestructura permitirá saber hasta qué punto esta nueva etapa puede traducirse realmente en movilidad diaria hacia zonas más alejadas del centro.

5M2 continuará operando Ecobici hasta 2036

La Secretaría de Movilidad adjudicó la nueva licitación internacional a 5M2 S.A. de C.V., empresa que ya participa en la operación actual de Ecobici.

El nuevo contrato contempla operación, mantenimiento y expansión del sistema hasta el 31 de julio de 2036.

Esto significa que la misma compañía tendrá a su cargo no solamente mantener en funcionamiento las bicicletas y estaciones existentes, sino desplegar la siguiente etapa de crecimiento.

El contrato permite además el aprovechamiento comercial de espacios publicitarios vinculados con la infraestructura de Ecobici, bajo las reglas de publicidad exterior de la capital. Parte de esos recursos deberá contribuir al mantenimiento y operación del sistema.

Más bicicletas también significan un reto de mantenimiento

Llegar a 15 mil bicicletas suena bien sobre el papel.

Mantenerlas disponibles es otra historia.

Una red de ese tamaño necesita reparación permanente, redistribución de bicicletas entre estaciones, atención de unidades dañadas, sistemas tecnológicos funcionando y suficiente capacidad para evitar que algunas zonas amanezcan sin bicicletas mientras otras tienen estaciones completamente llenas.

Semovi reconoció desde 2025 que había trabajado en mantenimiento itinerante y en mejorar el balanceo del sistema para responder a las zonas donde la demanda es mayor.

Con 424 estaciones adicionales y tres alcaldías nuevas, esa operación se vuelve todavía más compleja.

El éxito de la expansión no podrá medirse únicamente por cuántas bicicletas sean instaladas.

También habrá que observar cuántas están realmente disponibles cuando las personas las necesitan.

Todavía falta conocer dónde estarán las nuevas estaciones

Aquí aparece una de las grandes preguntas pendientes.

Aunque ya se conocen las alcaldías que recibirán Ecobici y el tamaño final previsto de la red, el Gobierno capitalino todavía no ha publicado el calendario detallado de despliegue ni la ubicación de cada nueva cicloestación.

Y ese dato será decisivo.

Decir que Ecobici llegará a Iztapalapa puede significar cosas muy distintas dependiendo de las colonias elegidas.

Lo mismo ocurre en Tlalpan, una alcaldía territorialmente enorme donde las distancias y condiciones urbanas cambian radicalmente entre una zona y otra.

La verdadera cobertura podrá evaluarse cuando se conozca el mapa.

También existe una diferencia con la meta original de Clara Brugada

Cuando el Plan Ciclista fue presentado en junio de 2025, el Gobierno anunció una meta particularmente ambiciosa.

Clara Brugada señaló que Ecobici contaba entonces con 9 mil 300 unidades y que durante su administración se sumarían 20 mil bicicletas nuevas, con 15 mil previstas inicialmente dentro de una primera etapa.

El contrato adjudicado ahora, en cambio, establece una red total de 15 mil bicicletas.

Las cifras no son equivalentes.

La licitación actual concreta una expansión importante frente a las 9 mil 300 bicicletas existentes, pero queda por debajo de la meta de largo plazo anunciada originalmente si aquella promesa de 20 mil unidades adicionales se mantiene vigente.

Hasta ahora, las autoridades no han explicado públicamente en la información consultada cómo se integrará esta licitación de 15 mil bicicletas con aquella meta sexenal.

Eso no cancela la expansión.

Pero sí será un dato que convendrá seguir durante los próximos años.

Ecobici crece dentro de una ciudad donde la bicicleta ya mueve cientos de miles de viajes

Cuando presentó el Plan Ciclista, el Gobierno capitalino estimó que en la Ciudad de México se realizaban en promedio 456 mil 892 viajes diarios en bicicleta, cifra que incluye al conjunto de los desplazamientos ciclistas y no solamente aquellos realizados en Ecobici.

El dato ayuda a dimensionar la importancia de contar con infraestructura suficiente.

La bicicleta ya forma parte de la movilidad cotidiana de cientos de miles de personas.

La expansión de Ecobici pretende aumentar la posibilidad de utilizarla sin necesidad de comprar, almacenar o transportar una bicicleta propia.

Y hacerlo en zonas donde hasta ahora esa alternativa pública prácticamente no existía.

Una expansión que también pone a prueba la equidad territorial

Probablemente éste sea el punto más importante.

Durante mucho tiempo, los beneficios de Ecobici estuvieron asociados principalmente con algunas de las zonas de mayor concentración de oficinas, restaurantes, universidades y actividad económica de la ciudad.

Llevar el sistema hacia Iztacalco, Iztapalapa y Tlalpan modifica esa lógica.

El reto será evitar que la expansión se quede únicamente en las zonas más cercanas al centro de esas alcaldías.

Si realmente busca democratizar el acceso a la bicicleta pública, las estaciones deberán conectar barrios, centros de transferencia, escuelas, zonas comerciales y transporte masivo.

Ese será el indicador que permita saber si Ecobici simplemente hizo más grande su mapa o realmente cambió la forma en que se distribuye la movilidad ciclista en la capital.

De un sistema céntrico a una red de ciudad

Ecobici comenzó hace 16 años como un proyecto mucho más pequeño.

Hoy ya opera con miles de bicicletas y cientos de estaciones, y el siguiente salto será llevarlo a nueve alcaldías.

La expansión hasta 15 mil bicicletas y mil 111 cicloestaciones representa uno de los mayores crecimientos desde la renovación del sistema iniciada en 2022.

Pero la cifra por sí sola no será suficiente.

El éxito dependerá de dónde se coloquen las estaciones.

De que las bicicletas funcionen.

De que existan ciclovías seguras.

De que puedan conectarse con Metro y Metrobús.

Y de que una persona en Iztapalapa, Iztacalco o Tlalpan encuentre en Ecobici una opción realmente útil para llegar a donde necesita.

El proyecto de Clara Brugada busca que la Ciudad de México sume 300 kilómetros adicionales de infraestructura ciclista durante el sexenio y extienda las opciones de movilidad hacia zonas históricamente menos atendidas.

La nueva licitación convierte una parte de esa promesa en algo concreto:

15 mil bicicletas, mil 111 estaciones y tres nuevas alcaldías dentro de Ecobici.

Ahora falta la parte que realmente importa para quienes viven la ciudad todos los días: saber cuándo llegará la primera estación a su colonia y hasta dónde podrán llegar pedaleando desde ella.

Con información de El País, Secretaría de Movilidad, Ecobici y Gobierno de la Ciudad de México.