La Red de Transporte de Pasajeros (RTP) de la Ciudad de México puso en operación las 12 unidades eléctricas que integran el Centrobús “Ruta de las Heroínas Indígenas”, un servicio que apuesta por la movilidad sustentable y la accesibilidad universal en el Centro Histórico. Sin embargo, pese a su innovador diseño, el sistema enfrenta el reto de incrementar el número de pasajeros.

Las unidades fueron equipadas con tecnología que facilita el traslado de personas con discapacidad, entre ellas sistemas de arrodillamiento para reducir la altura del autobús, rampas de acceso para sillas de ruedas, espacios reservados con anclajes de seguridad, señalética en Braille, asientos preferenciales y áreas destinadas para perros guía y animales de asistencia.

Como parte de la validación del proyecto, el Instituto de las Personas con Discapacidad de la Ciudad de México (INDISCAPACIDAD) realizó recorridos con usuarios para comprobar el funcionamiento de las adaptaciones implementadas.

El servicio opera mediante dos circuitos y 33 paradas distribuidas en el primer cuadro de la capital, conectando sitios históricos, culturales y turísticos. El costo del viaje es de cinco pesos con la Tarjeta de Movilidad Integrada (MI), mientras que personas con discapacidad, adultos mayores y menores de cinco años viajan de manera gratuita.

No obstante, el principal desafío del Centrobús es atraer usuarios. De acuerdo con reportes sobre su operación, las unidades registran una afluencia reducida, situación que especialistas atribuyen a la falta de difusión, la congestión vial y el desconocimiento del servicio, especialmente entre turistas.

Con esta iniciativa, el Gobierno capitalino busca consolidar un modelo de transporte más limpio, accesible e incluyente, aunque el éxito del proyecto dependerá de que más personas adopten este nuevo sistema de movilidad.

Con información de Capital 21.